MOMENTO

En este cacho de momento, parece como si estuvieran calmas las cosas, como si ni agobiara el pasado ni intrigara el futuro; y sin embargo, lo viviré husmeando en lo más aciago del recuerdo, por desdeñar tregua, que yo no he demandado en circunstancia alguna. www.moranides.com

CUENTO DE NAVIDAD

No había roto a llorar en momento alguno el indio Quiché, desde que abogados del Servicio Público de Defensa Penal le comunicaran un veinte de diciembre que, pasada la Navidad, le iban a aplicar la inyección letal, como si su corazón hubiera permanecido acartonado desde el mero día en que acabara con la vida a golpe de machete de ocho miembros de una familia rival del clan de los Cachiqueles; hasta el día veinticuatro, cuando al acabar la cena de Nochebuena todos los presos del Penal  con una copa de guaro barato entonaron incluso alegres un villancico que se llamaba Noche de Paz.

REYES MAGOS

Si pudiéramos pedir algo a los Reyes Magos tal vez les pediríamos amor, y aunque el amor puede que fuera a la postre nuestro yugo o nuestra cruz, aun así tal vez convenga tropezar una vez más en el juguete de los besos y de las caricias el anhelo.

NICARAGUA

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En una aldea contigua al mero costado del lago de una selva de Matagalpa, los habitantes no habían olvidado la cara de sus vecinos porque como no existía teléfono acudían aún a sus champas a visitarlos; y si hubiera existido alguno comunitario, tampoco habrían desconocido su voz, que mata siempre el wasap. Se diría que se juntaban en las comidas, hueras de carne y henchidas de tamales, y platicaban de cosas tan aburridas como amor, pesca, calor, lluvia, alegría, llanto y sueño.

DE ESPALDAS

Prefiero ver a las personas de espaldas.De frente, enseguida percibo de su rostro los dientes, utensilio para morder; y la boca, de donde emerge la palabra a veces hiriente y mendaz; o los ojos, que esquivan desdeñosos la mirada sedienta del iluso. Y sí, ya sé que de la boca en ocasiones fluye la palabra humilde y compasiva; y que la mirada acaricia asimismo a ratos los ojos del caído… mas a estas alturas de la vida gusto del sosiego que prodiga lo neutro de la nuca.

MI HUERTO

2.

Mi huerto que apenas vale seis peniques, minúscula cantidad si se compara con el precio de un departamento de poco más de veinte metros en un edificio de Los Ángeles, huele sin embargo a hierba buena a la caída de la tarde, y da sin pedir nada a cambio habas y tomates, cebollas, zanahorias, puerros y otra suerte de hortalizas, que se encuentran a veces insípidas y desvaídas en el cubo de basura de ese departamento americano.

MI HUERTO

3.

Mi huerto, si te sientas un rato al frescor de su verdura, conduce tu cabeza a lugares más sencillos; y acomoda tus ideas, que han estado navegando oscuras y espesas horas y horas entre las paredes de tu casa.

Honduras

7.

Cuando vislumbro al despertarme, aún difuso, a través de la ventana las primeras luces del alba, imagino que un nuevo día va a caer tan exacto al anterior como una gota de lluvia a otra se semeja, redundancia de horas y minutos al compás de un diapasón, donde si acaso lo único que varía son los pensamientos y tribulaciones que saltan del pesimismo a la bonanza y de la bonanza al pesimismo de mil maneras y colores; hasta que reparo, algo ya más lúcido, que sigo todavía en Honduras, donde salvo la monotonía de su clima y la duración de sus días, todo puede acontecer en una simple jornada, desde el espanto al encanto… lo que te obliga a estar más pendiente de la calle y las afueras, que de la negritud de la cabeza y sus adentros.

Honduras

6

Estar desayunando en la terraza de un hotel que vuela desde el cerro a las playas desérticas del Pácífico, viendo en la portada de un periódico cómo personeros del Servicio Forense desentierran el cadáver de un niño de apenas doce años, ultimado y sepultado días antes por otros patojos de edad semejante, mientras la mesera te sirve unos deliciosos pancakes que han sido hechos con amor según te cuenta; y escuchar, cuando al acabar entras a darle una propina a la cocinera, cómo te dice con montozón de ternura  algo así como que Dios me lo bendiga, Don Manuelito…todo esto puede acontecer al mismo tiempo en Amapala.

Honduras

5.

El día del partido de Honduras contra Francia los mareros de San Pedro Sula dejaron de matar. Se los veía incluso sentados cerca de los familiares de sus víctimas viendo la televisión en el bolinche de la esquina; como si aquel pendejo que aplaude histérico no hubiera asesinado y descuartizado hace años el cadáver del esposo de esa otra que celebra el gol de Honduras, insinuando ignorante la pierna al marero.

Honduras

4.

En medio de los horrores de la delincuencia exacerbada, el tráfico caótico y las cuitas de cada día, mantienen los catrachos una dignidad silenciosa, como si estuvieran escuchando el concierto para violín de Wethoven, interpretado por una orquesta de Viena en la mera calle de Tegucigalpa, entre el caos de los carros y el reguero de sangre de una adolescente, acribillada a balazos por muchachos de una mara.

HONDURAS

3

Lo que llama la atención no es tanto ver en la foto  del periódico  la  mitad inferior del cuerpo de un hombre cercenado por la cintura a golpe de machete mientras la policía debe andar buscando la otra parte por algún vertedero de Tegucigalpa; sino la inmaculada línea del pantalón, como si el horror sólo se lo hubiera llevado el rostro del ultimado.

HONDURAS

2.

En 1536 se la conocía con el nombre de Taguzgalpa, hasta que llegaron los españoles en busca de oro, quienes la cambiaron el nombre por el de Real de las Minas de San Miguel de Tegucigalpa,  cuando arribaron por el Este, que es el lado por donde llegan las ideas hostiles al cerebro.

 

Basilica-de-Suyapa-Tegucigalpa-Honduras

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Honduras

1.

Cuando el avión se va a proximando al aereopuerto de Tocontin, que es uno de los de más difícil aproximación del mundo, por la cadena de montañas y cerros que tiene que sortear,los pasageros, en el mismo instante en que se apagan las luces de la cabina de la aereronave, se sumen en un profundo silencio y dejan de lado la manía de sus aparatos electrónicos, hasta que el avión agarra pista; momento en el cual rompen la tensión con un aliviado y sonoro aplauso.

ADIÓS NICARAGÜITA

GranadaSi yo supiera querer a tanta gente como me ha querido, no abordaría ese avión que me conducirá a la tierra del frío; y le prometería a cada una de esas personas, que ha sido ella la única amada donde mi corazón ha  descansado, aunque tuviera que mentir mil millones de veces, y cometer otro tanto de vilezas.

Nota: La bella foto ha sido tomada de www.welcomotonicaragua.ni

Divertimentos que empiezan por cuando

3.

Cuando le reveló que quería marcharse de casa unos meses porque al igual que los campos necesitaba barbechar su amor cansino, la otra le amenazó que donde le iban a barbechar era en el Juzgado de Guardia si continuaba soltando tonterías.

De Cuentos de la Prosa Poca.-. Ed. Devenir.- Madrid 1986

Divertimentos que empiezan por cuando

2.

Cuando el abogado aducía en su alegato de defensa de un delincuente juvenil, que se acordara de que su señoría había tomado la primera comunión bajo los compases del Largo de Handel, el Juez no acertaba a comprender qué tuviera que ver una cosa con la otra; y de no ser porque conocía al Letrado desde niño, le hubiera llamado la atención.

De Cuentos de la Prosa Poca.- Ed.-Devenir.-Madrid 1986

 

COLOMBIA

4
En Barranquilla, la selección colombiana de Fútbol un sábado de octubre logró clasificarse para los mundiales de Brasil después de dieciséis años. Dios, en contra de su costumbre, se puso del lado de los débiles, y la gente bogotana, repleta de banderas y orgullo, salió a la calle eufórica, liberando todo su contenido espíritu latino; y la alegría fue tal, que, por un momento, pensé que se había firmado la paz entre la guerrilla de las FARC y el gobierno colombiano en el Proceso de la Habana.

COLOMBIA

3.
Tal vez sea por el vértigo de la gran ciudad o por su altura excesiva en una planicie de los Andes orientales, el caso es que sea por lo que fuere los bogotanos no sonríen tanto ni mucho menos como los nicas o los salvadoreños, ni tan poco como los castellanos de España; y hasta he visto a una mujer llorando en la mera calle, de lo cual lo que más irrita es verla al mismo tiempo intentando disimular su pena, como si ésta fuera algo oprobioso, cuando si acaso lo único que haya vergonzante quizá sea la dicha.

COLOMBIA

2.
Antes de que los españoles denominaran a la capital de Colombia Santa Fe de Bogotá, se llamaba Bacatá, que en lenguaje de los muiscas significaba cercado fuera de la labranza, antes de que la voracidad del cemento devorara el cercado, y los hombres que en él entre tanto humo y ruido se agitan.

COLOMBIA

1
De aquí a allí, paseando por Bogotá no más de una milla, te has quitado y puesto el jersey cuando menos siete veces, y has abierto y cerrado el paraguas otras tantas; porque en un día, incluso en una hora, discurren las cuatro estaciones, por lo que si te has enamorado al llegar la primavera cuando cruzas la calle setenta, tu amor se habrá desvanecido al llegar a la ochenta, con los fríos del otoño.

Cristos de La Antigua Guatemala

6.

Tú que siempre caminaste erguido, y que besaste  en otro tiempo rameras y leprosos, ahora, en esa primera caída, abrazas  la tierra y por los suelos  andas; cuando el dolor se espesa en tus ya parpados pesados, y se abunda en tus ojos escondidos,  bello entre los bellos, noble entre los nobles, que  quería jugar a ser joven y no hijo de dios alguno.

VARIas. GUATEMALA 850

Cristos de La Antigua Guatemala

5.

Tu cara no indicia que estés reprochando a tu madre el que te trajera a este mundo, ni que estés escrutando cuál sea la razón por la que debas tú precisamente redimir a los pecadores, palabra extraña  a tu ingenuidad infinita;  sino que tal  vez le estés preguntando tan sólo, que por dónde se va  hacia esa loma llamada Calvario.

VARIas. GUATEMALA 847