CUENTO DE NAVIDAD

No había roto a llorar en momento alguno el indio Quiché, desde que abogados del Servicio Público de Defensa Penal le comunicaran un veinte de diciembre que, pasada la Navidad, le iban a aplicar la inyección letal, como si su corazón hubiera permanecido acartonado desde el mero día en que acabara con la vida a golpe de machete de ocho miembros de una familia rival del clan de los Cachiqueles; hasta el día veinticuatro, cuando al acabar la cena de Nochebuena todos los presos del Penal  con una copa de guaro barato entonaron incluso alegres un villancico que se llamaba Noche de Paz.

REYES MAGOS

Si pudiéramos pedir algo a los Reyes Magos tal vez les pediríamos amor, y aunque el amor puede que fuera a la postre nuestro yugo o nuestra cruz, aun así tal vez convenga tropezar una vez más en el juguete de los besos y de las caricias el anhelo.

DE ESPALDAS

Prefiero ver a las personas de espaldas.De frente, enseguida percibo de su rostro los dientes, utensilio para morder; y la boca, de donde emerge la palabra a veces hiriente y mendaz; o los ojos, que esquivan desdeñosos la mirada sedienta del iluso. Y sí, ya sé que de la boca en ocasiones fluye la palabra humilde y compasiva; y que la mirada acaricia asimismo a ratos los ojos del caído… mas a estas alturas de la vida gusto del sosiego que prodiga lo neutro de la nuca.

MI HUERTO

3.

Mi huerto, si te sientas un rato al frescor de su verdura, conduce tu cabeza a lugares más sencillos; y acomoda tus ideas, que han estado navegando oscuras y espesas horas y horas entre las paredes de tu casa.

Honduras

5.

El día del partido de Honduras contra Francia los mareros de San Pedro Sula dejaron de matar. Se los veía incluso sentados cerca de los familiares de sus víctimas viendo la televisión en el bolinche de la esquina; como si aquel pendejo que aplaude histérico no hubiera asesinado y descuartizado hace años el cadáver del esposo de esa otra que celebra el gol de Honduras, insinuando ignorante la pierna al marero.

ADIÓS NICARAGÜITA

GranadaSi yo supiera querer a tanta gente como me ha querido, no abordaría ese avión que me conducirá a la tierra del frío; y le prometería a cada una de esas personas, que ha sido ella la única amada donde mi corazón ha  descansado, aunque tuviera que mentir mil millones de veces, y cometer otro tanto de vilezas.

Nota: La bella foto ha sido tomada de www.welcomotonicaragua.ni

Cristos de La Antigua Guatemala

5.

Tu cara no indicia que estés reprochando a tu madre el que te trajera a este mundo, ni que estés escrutando cuál sea la razón por la que debas tú precisamente redimir a los pecadores, palabra extraña  a tu ingenuidad infinita;  sino que tal  vez le estés preguntando tan sólo, que por dónde se va  hacia esa loma llamada Calvario.

VARIas. GUATEMALA 847